He llorado en todos los capítulos de Stranger Things. Lo reconozco.

Empecé a ver la serie simplemente porque leí un artículo de la revista noisey en el que hablaban sólo de la BSO que lleva cada capítulo de la Primera y única temporada hasta la fecha. El artículo se centra en las canciones que suenan. Bandas como The Clash, Joy Division, New Order e incluso Peter Gabriel con su emotiva versión de Heroes de Bowie, son los encargados de dar vida a las escenas de la temporada. Me lancé a ver la serie simplemente por esto: Buena música. La trama no me atraía mucho. Soy de los que prefiere ver una serie que tenga una moraleja más humana y real, de la que pueda sacar conclusiones después de verla y aplicarlas en mi vida. Por suerte hay algo más que una BSO liderada por los clásicos ya mencionados y sobre todo, hay infinidad de detalles en cada personaje, que nos hace estar ante una serie innovadora de ciencia ficción que mezcla a la perfección la trama con la que no se necesita pensar, y otras subtramas que en mi opinión hacen de Stranger Things algo que va más allá de la ciencia ficción o el terror.

En cuanto me puse el primer capítulo comenzaron a sonar en cada escena una serie de sintetizadores, (Kyle Dixon y Michael Stein, los firman, pero aún no he encontrado las pistas originales de la serie en ningún lado), sin voz, que me atraparon por completo. Colocados en momentos precisos, te dan un bofetón al corazón para recordarte que la bandera de la serie no está en esos sucesos inexplicables que van pasando desde el primer minuto, sino que realmente está en la amistad sin condición, el amor para los valientes, y la búsqueda incansable de la verdad, entre otros valores apabullantes que a uno le conviene recordar cada día. Lo reconozco. He llorado en todos los capítulos e igual que me pasaba con Lost que lloraba principalmente en las escenas que estaban ligadas a Locke y Shepard, aquí también me pasa en concreto con otros personajes del elenco, que conviene hacer mención al gran trabajo que hacen todos ellos y que ayuda a que la serie esté cargada de emoción. Pero en particular me refiero a los cuatro amigos, que recuerdan a los chavales de los Goonies o E.T en cuanto a estética se refiere, estos sin embargo van más allá que ellos. Son niños que parecen adultos porque se dan cuenta de las cosas importantes de la vida. Sin más, no quiero destripar nada, ni hacer spoilers, ni nada parecido. Aunque detestes las series de miedo o ciencia ficción, te invito a que descubras esta serie por ti mismo. Una serie que se ha vuelto trendy en cuestión de pocos días pero que sin embargo se podría considerar indie en todo su concepto, esperemos que nos sorprenda pronto con su segunda temporada, repleta de sintetizadores y de la sensibilidad de Mike, al que yo considero el verdadero protagonista de la serie y que es una de esas personas de las que querrías ser amigo para toda la vida.

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